Mujeres emprendedoras logran prosperar negocios

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SANTIAGO.- Un par de panties en la ventana fue el gancho publicitario utilizado por Mary Polanco para que su empresa, Variedades Mary, entrara en el universo comercial de Los Cerritos de Santiago. En ese mismo sector, vecino de las suntuosas residencias de Los Cerros de Gurabo, donde respira una clase más pudiente, la repostera Margarita De León también levantó un hogar de block a base de mezclar la harina, huevo y vainilla de sus sabrosos pasteles.

Mary y Margarita son mujeres empoderadas y aparte de empresarias, vecinas. Ellas no le hacen cola a las cajitas “e’palante que vamos” del Presidente ni se pelean por el “mulo’e pollo” de Amable. Ellas se desarrollaron a sí mismas y empujaron sus proyectos comerciales gracias a herramientas aprendidas en talleres del Centro Comunitario EMPRENDE. De acuerdo a Fausto Luna, coordinador del organismo, EMPRENDE trabaja en la capacitación de personas dueñas de pequeños negocios y ayuda a desarrollar habilidades para realizar distintos oficios. Una vez educados, contribuyen a crear e identificar oportunidades para su beneficio.

Fausto Luna, coordinador de EMPRENDE lo define como una entidad comunitaria que trabaja con emprendedores del sector. ¿Emprendedores?, Sí. Desde julio de 2005 bautizaron así a propietarios de pequeños negocios o aspirantes a instalarlo. El nombre surgió de una capacitación y desde entonces trabajan en educarles, asesorarles, crear e identificar oportunidades.

“Procuramos ayudarles a mejorar su negocio, pues con ese objetivo aumentan los ingresos y su calidad de vida, lo cual redunda en el plano individual, familiar y comunitario”, expuso el educador. Los talleres de EMPRENDE se basan en técnicas de administración, mercadeo, contabilidad y manejo eficiente de negocios. Mary, la dueña de la tienda que “fía” de vez en cuando, muestra orgullosa sus cuentas organizadas.

Además, confió Luna, visitan los negocios para observar el desenvolvimiento. Parte del logro es que ahora, los comerciantes ven el dinero, hacen mejoras a sus empresas y aumentan las ventas. “Antes ganaban, pero decían que no lo veían. Ahora identifican nuevos mercados, establecen estrategias de cobro y junto a otros emprendedores buscan soluciones conjuntas”, aseguró Luna.

Un ejemplo de lo último es que la repostera Margarita De León hizo un acuerdo con otro emprendedor que alquila mesas y sillas para darse soporte y referirse mutuamente. Los héroes y heroínas cotidianos del proyecto EMPRENDE también se lucen en la feria multisectorial Expo-Cibao. Gracias a las facilidades de la Cámara de Comercio de Santiago, informó Luna, tuvieron módulos en las últimas tres versiones de la feria para que un grupo de emprendedores ofrezcan sus productos y amplíen contactos. Como descendientes del mismo tronco, EMPRENDE y la Escuela Popular de Artes y Oficios (EPA) realizan ferias en marzo y noviembre en el parque Eduardo León Jimenes donde la comunidad de emprendedores venden sus creaciones.

Autogestión

Los programas no son fórmulas concebidas en laboratorios y plantadas a la brava en la comunidad. EMPRENDE nació a la sombra del Programa de Desarrollo Comunitario (PRODECO), que, a juicio de Annette Tejada, directora del Centro de Estudios Urbanos y Regionales (CEUR) de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), incide en las comunidades para lograr transformaciones a través de procesos participativos. Excluyendo el enfoque asistencialista tan presente en el Estado, PRODECO, completa Annette, “es un puente que enlaza las comunidades con las oportunidades”, gracias a una alianza entre el (CEUR) de la PUCMM y la empresa Phillip Morris International. PRODECO, ese gran tronco o espacio donde, sin lámparas de Aladino, nacen y se reproducen oportunidades para soplar el desarrollo y mejorar la calidad de vida, tiene varias ramas o sub-proyectos que con éxito se incorporaron a Villa Progreso y otros sectores de Santiago.

La Escuela Popular de Artes y Oficios (EPA), Prescolarte y EMPRENDE son iniciativas que caminan gracias al personal de PRODECO. Institucionalizar núcleos comunitarios es uno de los logros que más gratifican a Elvia Ojeda, quien trabaja en la Escuela Popular Artes y Oficio, iniciada en 2004. La educadora muestra feliz los resultados de la práctica comunitaria definida como “una manifestación entre la concertación de intereses entre distintos actores que se dirigen solidariamente hacia un beneficio colectivo”.

El nordeste, el sector donde trabajan, está poblado de personas sociocultural y económicamente mixta. La intención, según Ojeda es favorecer la reintegración de barrios más carentes al sistema social citadino. En sus palabras “trabajamos para que la gente marginada no lo sea, para integrarles y reintegrarles al sistema social”.

Las frases suenan bonitas y no hieren, pero, mejor es palpar la realidad, recorriendo el parque Eduardo León Jimenes donde se cobijan las reuniones de la asamblea supervisora de PRODECO, ofrecen clases en la Escuela Popular Artes y Oficios (EPA), se desarrollan torneos deportivos y la niñez es feliz aprendiendo en Prescolarte.

En el parque, segundo hogar de Josefina Guaba, coordinadora de EPA, la niñez baila al aro, pinta, ensaya ballet y disfruta de un programa de animación cultural que incluye campamentos de verano, conciertos dominicales y talleres.

La escuela, creada en septiembre del 2004, la maneja y administra la propia comunidad de Villa Progreso, cuyos líderes y lideresas se capacitaron en manejo institucional. De acuerdo a Elvia Ojeda, niños, niñas y jóvenes son beneficiarios directos de un trabajo que también repercute en toda la familia.

Otra bondad de la escuela es que en un 75% se sostiene solita y sus profesores y profesoras ganan muy bien por labores realizadas con esmero. Según Ojeda, EPA favorece directamente a 400 niños, niñas y jóvenes, inscribirse cuesta 100 pesos y la mensualidad es igual cantidad. Allí se aprenden bailes folklóricos, instrumentos musicales, artes visuales, música, ballet, técnicas artesanales, entre otros oficios.

“En la EPA hay madres en clases de artes plásticas. Es común encontrar adultos con infantes en las clases. La escuela crea oportunidades de educación artística a poblaciones”, dijo Ojeda.

FILOSOFÍA
CEUR-PUCMM supervisa el compendio de acciones del Programa de Desarrollo Comunitario (PRODECO). allí se rinden informes anuales, planifican proyectos y crean oportunidades de continuidad.

EXPANDE: Padres y madres se han nutrido de la experiencia de Prescolarte, el cual es un modelo que se expande a otros sectores de la ciudad. En el programa participan niños y niñas de Los Llanos, Gurabo, Los Pepines, Villa Progreso, Los Cerritos y otras zonas. Al defender la agenda artística y educativa, Elvia Ojeda aseguró “ninguna manifestación escolar puede ser excluyente ni en su práctica ni en su disfrute”.

EMPRESARIOS: Alrededor del parque, atendido y disfrutado por la comunidad de Villa Progreso, están los empresarios que voluntariamente contribuyen con las actividades de la escuela. “Este es un parque muy vivo, donde todo coexiste sin molestarse entre sí, los deportes, las artes. Van los caminantes ejercitándose y los enamorados enamorándose”, dice Elvia muy sonriente.

PLAN PREPARA: La comunidad adulta se alfabetiza con el plan PREPARA.  Grisbel Medina R. / Listin Diario

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